España es un país de pymes: según los datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, si hay 2.884.795 empresas en nuestro país, un 99,84% son PYME. Es decir, que los autónomos y emprendedores juegan un papel crucial en la creación de empleo y la innovación y más en un país como España.

Sin embargo, cualquier pequeño empresario sabe los numerosos desafíos a los que tiene que hacer frente para subsistir y progresar en su negocio. Por eso, en muchas ocasiones se hace imprescindible la existencia de ayudas específicas para este tejido empresarial.